Mejor para: Quien quiere cortar de todo (jamón, embutido, pan y queso) con dos cuchillas y limpieza fácil
- Dos cuchillas: lisa para fiambre y dentada para pan
- Carro y cuerpo desmontables para limpiar rápido
Compara antes de comprar
Comparamos cortafiambres por lo que de verdad decide la compra: lo que vas a cortar y cuánto. No es lo mismo lonchear jamón fino que rebanar pan, ni cortar una tabla de vez en cuando que hacerlo a diario.
Empieza por tu necesidad

Los que más recomendamos
Ordenados por corte, materiales y versatilidad, a partir de lo que publican los fabricantes. Elige el que encaja con lo que cortas.
Mejor para: Quien quiere cortar de todo (jamón, embutido, pan y queso) con dos cuchillas y limpieza fácil
Mejor para: Cortar mucho y variado, incluida carne semicongelada, con margen de potencia
Mejor para: Quien busca acabado y durabilidad por encima de la potencia
Mejor para: Cocinas pequeñas que necesitan guardar el aparato entre usos
Son decisiones editoriales según especificaciones y uso previsto; no valoraciones de compradores. El precio y la disponibilidad, míralos en Amazon.
Encuentra tu cortafiambres
Compara por lo que cortas (jamón, queso, pan), por uso (doméstico o profesional), por formato o por precio.
Cuchilla lisa y buen diámetro para dejar la loncha de jamón, chorizo o salchichón fina y entera.
Ver categoríaLos que cortan de todo en el día a día, del compacto de 100 W al metálico de 250 W.
Ver categoríaSemiprofesionales de 200-250 W y cuerpo metálico para uso intensivo doméstico.
Ver categoríaSe doblan y se guardan en un cajón. Ideales para cocinas con poco espacio.
Ver categoríaLos más económicos que de verdad cumplen, ordenados por precio, con lo que ceden explicado.
Ver categoríaCon cuchilla dentada para rebanar la corteza sin aplastar la miga.
Ver categoríaLos que mejor laminan el semicurado y el curado, con trucos para que no se pegue.
Ver categoríaCuerpo o cuchilla de acero para más estabilidad, aguante e higiene.
Ver categoríaCompra con criterio
No hay un modelo perfecto para todo el mundo. Con estas cuatro decisiones te quedas con unas pocas opciones que sí encajan.
Jamón y embutido piden cuchilla lisa; el pan, dentada. Cuchilla lisa o dentada →
100-150 W para uso normal; si cortas mucho, mira 200-250 W.
Cuchilla de 17-19 cm y grosor de 0 a 15 mm. Qué diámetro elegir →
Fijo metálico corta más recto; un plegable se guarda en un cajón.
Guías útiles
Las cuatro decisiones (potencia, cuchilla, diámetro y espacio) que reducen la lista a dos o tres modelos.
Leer guía completa →Cuál usar para el jamón, para el pan o para el queso, y por qué la doble cuchilla es lo más versátil.
Leer guía →Cuándo bastan 100-150 W y cuándo compensa subir a 200 o 250 W, sin pagar de más.
Leer guía →La técnica para sacar lonchas finas y enteras, con el grosor y la cuchilla adecuados.
Leer guía →Cuándo compensa dar el salto a un semiprofesional de 200-250 W y cuándo es gastar de más.
Leer guía →Paso a paso para limpiar la cuchilla y el carro con seguridad, sin que se oxide.
Leer guía →Precios
Como el precio de Amazon cambia, en vez de escribir una cifra que caduca mostramos el importe del día en cada ficha, con el enlace correcto de afiliado.
No inventamos características ni fingimos pruebas: las cifras son las del fabricante y lo decimos claro. Cuando un dato no es fiable, lo marcamos como pendiente en vez de rellenarlo. Y como el precio de Amazon cambia, mostramos el importe del día para cada modelo.
Cómo seleccionamos y puntuamos →Dudas habituales
Lo que más nos preguntáis antes de elegir potencia, cuchilla o formato, contestado sin rodeos.
Depende de lo que cortes y de cuánto. Para un uso normal (embutido, queso y alguna tabla), un modelo de 100 a 150 W con cuchilla de 17-19 cm cumple. Si cortas mucho o quieres jamón muy fino, sube a 200 W y a doble cuchilla. Y si te falta sitio, un plegable se guarda en un cajón.
Entre 100 y 150 W para uso doméstico normal; de 200 a 250 W si cortas a menudo o piezas duras. Más vatios no cortan "mejor" una loncha, pero evitan que el motor pierda vueltas cuando trabajas seguido.
La lisa deja el jamón y el embutido en lonchas finas y enteras. La dentada corta el pan sin aplastar la miga. Los modelos con doble cuchilla cubren las dos cosas sin cambiar de aparato.
De 17 a 19 cm en los domésticos. Una cuchilla de 19 cm abarca de una pasada piezas más anchas (un buen taco de lomo o de queso); las de 17 cm van bien para el uso habitual y suelen ir en modelos más compactos.
Sí. El pan pide cuchilla dentada; el queso semicurado o curado se lamina bien con filo liso (el fresco se pega). Un modelo con doble cuchilla es el más versátil para cortar de todo.
Sí, si usas el empujador de alimentos que protege los dedos y el bloqueo de encendido, y si no limpias la cuchilla con el aparato enchufado. Todos los que recomendamos traen sistema de seguridad.
Si tu cocina no tiene sitio para un aparato fijo y lo usas de vez en cuando, sí: se guardan en poco espacio y pesan poco. A cambio son algo menos estables y potentes que un metálico fijo.
Desenchúfalo, retira la cuchilla y el carro (casi todos son extraíbles) y límpialos con agua templada y jabón. Alguna cuchilla es apta para lavavajillas. Sécalo bien antes de guardarlo para que no se oxide.
Análisis independiente
Comparamos los datos que publican los fabricantes y te contamos hasta dónde llegan, sin venderte como pruebas cosas que no hemos medido.
Potencia, diámetro y tipo de cuchilla, grosor, materiales, peso y dimensiones, todo en el mismo formato para comparar de un vistazo.
Las especificaciones son las del fabricante, y lo decimos. Cuando un dato no cuadra o falta, lo marcamos como pendiente en vez de inventarlo.
No decimos que hayamos probado una unidad si no es verdad, ni colamos las estrellas de los compradores como valoración nuestra.
Te decimos cuándo un enlace puede darnos comisión, que a ti no te cuesta ni un euro más.